El interpretador, revista literaria

20130110-015429.jpg

Hay una escena fundante en la vida de David Viñas que inaugura la fascinación por el enigma de Evita: un instante de encuentro entre un joven fiscal de 22 años y la esposa del presidente de la Nación. Era el 51, en las primeras elecciones en que votaban mujeres, David Viñas, por pedido de su padre que era candidato, accede a ser fiscal por el partido radical para ir a tomarle el voto a Eva Perón mientras yacía internada, meses antes de su muerte, en un hospital de Lanús. Viñas cuenta en una entrevista del año 2007 cómo recuerda la escena y refiere la salida con la urna en la que estaba depositado el voto de Eva como un momento sacro:

“el vigilante que llevaba la urna, era como si estuviese conduciendo al santísimo. Hicimos un gran travelling de retorno, y en los corredores, por todas las puertas, se asomaban médicos, enfermeras, pacientes, para ver pasar la urna. Pero lo más importante: cuando llegamos a la planta baja, continuaba la lluvia intensa, y allí, sin embargo, había una cantidad de viejas peronistas, con pañuelos blancos en la cabeza, que arrodilladas, estiraban el brazo para tocar la urna con la mano. Era impresionante. Lo que era y continúo siendo el peronismo: arriba, la gran cúpula burocrática; abajo, la gente, la pequeña gente.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s